Hace poco he leído un articulo en los medios sobre los cuentos populares y su valor e importancia en la infancia. A los cuentos, de los que se ha valido el cine para hacer muchas películas, se les ha catalogado en estos casos de sexistas por relegar a la mujer al papel de madre y esposa.
Es un error a mi entender etiquetarlos de esta manera ya que hay muchas clases de cuentos y fábulas, y cada uno tiene una función pedagógica y social.
_ Hay cuentos de animales, cuyo final es una moraleja. Por ejemplo: "La cigarra y la hormiga".
_ Cuentos de principes y plebeyos: "La cenicienta"
_ De brujas malvadas: "Hansel y Gretel"
_ Cuentos de monstruos, de mundos imaginarios, etc. Y todos ellos enseñan una lección importante o transmiten una advertencia en forma de moraleja.
En la escuela utilizamos mucho los cuentos como recurso educativo. Los maestros somos unos grandes contadores de cuentos e inventores de historias. A veces los usamos para explicar una lección. Entonces, nos inventamos el cuento cuyo protagonista es un niño de la edad de nuestros alumnos al que le pasan determinadas cosas y para poder solucionarlo tiene que aprender una tarea.
Otras veces contamos, leemos o escuchamos el cuento y hablamos sobre él para trabajar la expresión oral y luego la expresión escrita.
A los niños de esta edad (6-7 años) les encantan los cuentos. Les gusta mucho leerlos y ver películas sobre ellos, pero lo que más les gusta es que se los cuenten. Yo lo veo cada día en mi clase, cuando digo: "os voy a contar un cuento...", ellos me prestan toda su atención y permanecen extasiados escuchando la historia hasta el final.
Los cuentos ayudan a los niños a:
_ Enfrentarse a sus miedos infantiles,
_a superar complejos (si los tuvieren),
_a reconocer la bondad y la maldad,
_a resolver situaciones cotidianas,
_a reconocer las trampas y los engaños.
Por ello yo propongo que recuperemos los cuentos populares y tradicionales y les contemos un cuento de vez en cuando:
_ Pinocho.
_ El soldadito de Plomo.
_ El patito feo.
_ Caperucita roja.
_ La liebre y la tortuga.
_ Blancanieves.
_ Jack y las judías mágicas.
_ Alicia en el país de las maravillas...
Y poner a su alcance los libros de cuentos para que los niños los lean y los hojeen cuando y cuanto quieran. Disfrutarán de la lectura, aprenderán a leer mejor y dejarán un poco la tecnología de la que tanto se abusa actualmente y que está dando ya muchos quebraderos de cabeza a las familias, porque están creando todo tipo de adicciones en los adolescentes.
No destruyamos la fantasía en los niños, contémosles cuentos. ¡Aún estamos a tiempo!
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